Practicamente la totalidad del sevillismo veía en Marcelino al entrenador que echaron en falta la temporada pasada. Buen mensaje, buenas intenciones y buena puesta en escena en cada uno de los entrenamientos sevillistas. Todo ello unido a un hambre e ilusión que recordaban a las de aquél Juande Ramos que no había ganado nada en su vida y que tuvo en el Sevilla su trampolín a la fama.Pero llegó el día "D" y en apenas cinco minutos se desvanecieron todas esas sensaciones y sólo quedo en la mente de los aficionados sevillistas un único pensamiento: la eliminatoria del año pasado ante el Braga. La derrota ante un equipo menor que marcó el devenir de toda la temporada e hizo valer el célebre dicho que reza así: "lo que mal empieza, mal acaba".
Un rejuvenecido Schaudraff rompía en dos la ilusión sevillista cara a esta temporada y acababa de golpe con los mejores pensamientos y expectativas, aquellos que se generaron en esta recientemente acabada pretemporada.
Consecuencia de este resultado, las de siempre, críticas al entrenador (aunque moderadas) no tanto por el planteamiento como por la alineación titular que dispuso en Hannover Marcelino. En la meta, la crítica no es tan dura, finalmente se impuso Palop (al menos de momento) y, si bien es cierto que pudo hacer más en el primer gol, no menos cierto es que en un uno contra uno el portero es el que lleva todas las de perder.
En línea defensiva pocas críticas se han oído: Coke, Spahic, Escudé y Navarro. Esos fueron los cuatro que compusieron la muralla sevillista, lo cierto es que pocas críticas pueden hacerse si tenemos en cuenta que, para empezar, en el lateral izquierdo no hay más, Luna acaba de llegar del Mundial Sub20, donde sus carencias defensivas le hicieron perder la titularidad, Dabo tampoco convence, aunque personalmente lo veo como un jugador válido, con la debida paciencia eso sí.
Con los centrales pasa algo similar, Cáceres acaba de llegar y Alexis y Bernardo no dan la talla a día de hoy. Y, quizás, el puesto mejor cubierto sea el lateral derecho, donde Coke no hace sino ilusionar día a día con su rendimiento.
En medio campo, muy criticada la titularidad de Fazio. Marcelino lleva toda la temporada poniéndolo ahí, así que no es algo que debiera sorprendernos, aunque viendo el partido del argentino las dudas con respecto a su rendimiento son bastante razonables.
Junto a él, Piotr Trochowski, que también ha ilusionado en los amistosos y cuya labor queda bastante bien definida por una frase que pudimos leer ayer en twitter: "quiso hacer su trabajo y el de Fazio y no hizo ni lo uno ni lo otro".
En las bandas, la mejor de las noticias, Jesús Navas ha vuelto, no hay más que añadir. En la izquierda, no sabemos si jugó pero al menos apareció en las alineaciones oficiales que facilitó la UEFA, nos referimos a Emiliano Armenteros.
Y arriba, toda la artillería: Negredo y Kanouté. Poco hay que objetar, aunque muchos esperábamos a Manu como acompañante de uno de los dos puntas.
Los cambios ayudaron algo pero, salvo Medel, tampoco fueron decisivos. Manu y Perotti no entraron del todo en el partido, sin embargo, el chileno el tiempo que participó en el partido dejó claro quien debe comandar el medio campo sevillista: él. Este si que suda la camiseta.
Al final, y por desgracia, no queda otra que apelar a la heroica en Nervión. Esperemos que esta sea una de esas noches en las que festejar y que el fantasma de Braga quede enterrado para siempre.


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